viernes, 25 de mayo de 2012

Autodestrucción.

Depresiones post-traumáticas debido a desengaños en algún tipo de relación acaban aflorando y resurgiendo de sus cenizas cual ave fénix. Empezar con la fase: "voy a morirme en un mar de lágrimas" y nada, absolutamente nada, hace que te levantes de la cama, es más, sonreír en esta fase es más bien una utopía. 
La primera es la fase en la que la persona se atiborra a chocolate, mientras ve alguna película de Isabel Coixet o contempla uno a uno todos los cambios de Kate Winslet en el transcurso de los años, repitiendo uno a uno, los diálogos de sus películas. El tercer día la cosa cambia, la persona herida se levanta del sofá y empieza a hacerse propósitos del tipo: "a partir de hoy mi vida cambia, dejo de fumar y llevo vida sana" y claro, también está la frase: "paso de los hombres", aunque también hay personas que distan de esta última, y salen a follarse a lo primero que pase. Ambos tipos de personas acaban irremediablemente escuchando canciones de Laura Pausini, suena deprimente, pero es así. Autodestrucción. 
Los siguientes días la cosa va a mejor e incluso sales a dar un paseo por ahí, en algunos casos, incluso hay personas que se ríen. Y aunque parezca imposible, con el paso del tiempo ese reflejo de lo que eras, acaba por transformarse en la persona increíble que eres hoy en día, así, sin más. Aunque vivir cueste, un día levantarás y verás que sufrir no merece la pena. Y se que es difícil dejar atrás a personas con las que has tenido un vínculo, pero relaciones que se basan en el no estar, solo acaban saliendo mal, además, un amor tan sectario sobra.

@nerea_rsweet
showthewindhowtofly@hotmail.com

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